En días recientes, el Instituto Municipal de Planeación y Evaluación de Aguascalientes (IMPLAN) anunció su intención de transformar algunas vialidades del centro de la ciudad en zonas peatonales y semipeatonales. El objetivo, según el IMPLAN, es mejorar la experiencia tanto turística como comercial, creando calles más caminables. Si bien es positivo que se busque fomentar la movilidad peatonal, como bien se dice, las buenas intenciones no siempre se traducen en buenos resultados. Por ello, es indispensable que, además de un buen proyecto, exista un plan de implementación efectivo.

Las intervenciones que buscan ofrecer más espacio a peatones, ciclistas y al transporte público suelen generar resistencia de quienes rechazan el cambio o temen que reducir el espacio vehicular tenga consecuencias negativas. Un ejemplo de esto es la creencia de que limitar el acceso vehicular en zonas comerciales reducirá las ventas de los negocios. Sin embargo, la evidencia demuestra lo contrario: hacer las calles más caminables puede ser una inversión rentable.

Por ejemplo, un estudio reciente del Instituto Tecnológico de Massachusetts (Yoshimura et al., 2022) en 14 ciudades españolas sobre el impacto de la peatonalización en el comercio local, reveló que las tiendas ubicadas en áreas peatonales registran mayores volúmenes de ventas que aquellas situadas en zonas no peatonales. Un factor clave en este fenómeno es la densidad de comercios en la zona de intervención, más que la ubicación geográfica. Esto sugiere que la peatonalización beneficia tanto a los comercios del centro de la ciudad como a los de la periferia.

Otro hallazgo relevante es que categorías como cafeterías y restaurantes experimentan un aumento más significativo en las ventas en entornos peatonales. Es posible que, como sugiere el estudio, la gente prefiera disfrutar de un café, comer o cenar en un entorno libre de tráfico. En ese sentido, es importante que el IMPLAN mida, evalúe y comunique efectivamente los impactos positivos de la peatonalización.

Ahora bien, el rechazo inicial a «pacificar» el tránsito vehicular para hacer las calles caminables es común en todo el mundo y suele desaparecer a medida que los beneficios se hacen evidentes. Por ejemplo, según un análisis de BBVA, en Graz, Austria, la decisión de reducir el límite de velocidad a 30 km/h en el municipio en los años 90 fue apoyada por menos de la mitad de la población. Sin embargo, cuando los beneficios se hicieron claros, el apoyo aumentó al 80%. Lo mismo ocurrió en Liubliana, Eslovenia, donde en 2007 se cerraron 12 hectáreas al tráfico vehicular. Aunque solo el 40% de los residentes apoyaba la medida en ese momento, en 2017, el 97% se opuso a la reapertura del centro al tránsito vehicular.

Estos ejemplos no son casos aislados. Muchas ciudades en el mundo han comprobado que mejorar la movilidad peatonal genera beneficios económicos, ambientales, de salud pública, entre otros. En Aguascalientes, sin embargo, hemos caminado hacia atrás. La ciudad se ha diseñado para favorecer el uso del automóvil a costa de otros usuarios de la vía pública: pasos a desnivel, distribuidores viales, puentes peatonales (o, mejor dicho, antipeatonales), escasa vegetación, banquetas de mala calidad (cuando no son inexistentes), entre otros factores, han hecho que la ciudad sea cada vez menos caminable.

Ejemplos sobran: atravesar caminando el«circuito de flujo continuo» de Segundo Anillo para acceder al primer cuadro de la ciudad es una misión de alto riesgo, por mencionar un solo caso. A nadie debe sorprender, por tanto, que el parque vehicular y el uso indiscriminado del automóvil estén aumentando tan aceleradamente y, con ello, el tráfico, la contaminación, los accidentes, etcétera.

La creación de calles más caminables no es un gasto, sino una inversión para la ciudad y la población. Y no siempre es necesario peatonalizar por completo una vialidad; bastaría con construir excelentes banquetas y hacerlo no solo en el centro de la ciudad —la zona más caminable al día de hoy—, sino en las zonas más rezagadas en esta materia, que son precisamente las de mayor crecimiento poblacional y autorización de fraccionamientos, el oriente y poniente de la ciudad. Y, por supuesto, que el municipio actúe con determinación.

Este texto se publicó el 24 de febrero de 2025 en El Heraldo Aguascalientes.

fernando.granados@alumni.harvard.edu | @fgranadosfranco

Avatar de Fernando Granados

Published by

Categories:

Deja un comentario