La semana pasada, la gobernadora de Aguascalientes encabezó la instalación del Consejo Aguascalientes, un nuevo órgano ciudadano encargado de construir el «Plan Aguascalientes 2050». Este plan tiene como objetivo “establecer una planeación estratégica a largo plazo para lograr un desarrollo más ordenado y con visión de futuro”. El consejo está compuesto por 12 mesas de trabajo que definirán la dirección y los objetivos de largo plazo en seguridad, sociedad, educación, salud, economía, turismo, energía, agua, medio ambiente, gobierno, ciudades y movilidad.

En este contexto, es fundamental que el Consejo Aguascalientes realice un análisis riguroso y formule soluciones reales para algunos de los principales retos que impactan en el desarrollo, la calidad de vida y la competitividad de la entidad. En el ámbito urbano, deberían explorarse cuando menos los siguientes.

Primero, la expansión urbana. La ciudad de Aguascalientes se está expandiendo aceleradamente hacia la periferia. En los últimos años, se ha construido una menor proporción de viviendas en zonas intraurbanas (más céntricas) en comparación con otras ciudades del país. Y sólo en 2023, la mancha urbana de la ciudad se expandió 453 hectáreas, lo que equivale a cinco veces el tamaño del Parque Rodolfo Landeros. La expansión horizontal sin una planeación adecuada hace que más personas vivan alejadas de los empleos y servicios, lo que aumenta los tiempos y distancias de traslado e induce el crecimiento del parque vehicular y la saturación vial.

Además, la expansión urbana desmedida eleva los costos de prestación de servicios como agua, drenaje, alumbrado, entre otros, pues se deben construir, operar y mantener redes de infraestructura cada vez más extensas. Por lo tanto, para crecer de manera más eficiente, Aguascalientes necesita políticas de suelo que fomenten un desarrollo urbano más compacto y faciliten la construcción de viviendas en áreas más céntricas y mejor conectadas. Esto ayudaría a optimizar la prestación de servicios, mejorar la movilidad urbana, entre otros beneficios. El Consejo Aguascalientes debería explorar modelos públicos y privados para facilitar un desarrollo urbano más compacto, eficiente e inteligente.

Segundo, la calidad de la vivienda. En Aguascalientes existen alrededor de 60,000 viviendas deshabitadas, de las cuales se estima que entre 10,000 y 15,000 están en abandono total. Las causas comprenden desde la ubicación distante de muchos desarrollos habitacionales, que obliga a las personas a destinar más tiempo y dinero para trasladarse, hasta la baja calidad arquitectónica y constructiva de las viviendas, lo que genera problemas de habitabilidad, hacinamiento y conflictos intrafamiliares. Por lo tanto, el Consejo Aguascalientes debería contribuir a formular políticas habitacionales más eficaces para mejorar la calidad de las viviendas en términos arquitectónicos, urbanos y sociales.

Tercero, el parque vehicular. En el 2000, la entidad contaba con 198,000 vehículos de motor, incluyendo automóviles, camiones para pasajeros, camiones y camionetas para carga y motocicletas, mientras que, en 2023, se contabilizaron 756,000 vehículos. Es decir, entre 2000 y 2023, el número de vehículos aumentó 282 %, mientras que la población creció 51 % en el mismo período. Las externalidades de una motorización tan acelerada son evidentes: saturación vial, contaminación, hechos de tránsito, etcétera.

Para transitar hacia una movilidad más eficiente y sostenible, que realmente mejore la calidad de vida y la competitividad, Aguascalientes debe reducir la dependencia del automóvil, lo que no se logra construyendo más pasos a desnivel o segundos pisos. Las soluciones deben centrarse en mejorar el transporte público, construir infraestructura peatonal y ciclista de calidad, e implementar medidas para desalentar el uso indiscriminado del automóvil, como nuevas normas de estacionamiento, además de fomentar la construcción de viviendas en zonas más céntricas. En ese sentido, el Consejo Aguascalientes también tiene la oportunidad de promover políticas y paradigmas de movilidad urbana mucho más actualizados.

En resumen, el Consejo Aguascalientes pudiera convertirse en un espacio de reflexión y discusión serio, donde se formulen soluciones más informadas e innovadoras a los distintos desafíos de la entidad. Pero el mayor reto quizás será que este nuevo órgano no quede solamente en la fotografía o en el papel. Veremos.

Este texto se publicó el 10 de marzo de 2025 en El Heraldo Aguascalientes.

fernando.granados@alumni.harvard.edu | @fgranadosfranco

Avatar de Fernando Granados

Published by

Categories:

Deja un comentario